Yo crecí en una comunidad principalmente holandeses en Edmonton. Fui a una iglesia holandesa, una escuela holandesa, y si bien nadie era bienvenido, no muchas personas de otras etnias se unieron a nosotros. Desde el nacimiento hasta el grado 12, la mayoría de mis amigos eran de ascendencia holandesa.
Esto cambió cuando fui a la universidad. Yo no desechó mis amigos holandeses, pero comenzó a diversificar no con intención deliberada, sino porque en mi nuevo ambiente estaba rodeado por la diversidad. Conocí a mi chino canadiense Lisa Rose amigos y en mi segundo año. Nuestra amistad se reunió a un grupo de estudiantes holandeses y chinos que todo se obsesionó con almuerzos dim sum. Nos convertimos en parte de la familia del otro uniendo en las celebraciones del Año Nuevo chino es a Sinter Klaas. Pronto me sabía tantas palabras en cantonés como yo sabía en holandés y me convertí en un experto con los palillos.
No le tomó mucho tiempo darse cuenta de que había poca diferencia entre los tres. Nuestra Canadianness superado nuestro patrimonio holandés y chino. Esto sólo se hizo más evidente cuando he viajado a Holanda y desde China y vimos lo mucho que nuestro país que nos vio nacer ha cambiado nuestras relaciones con la patria de nuestros padres. Llevamos restos de nuestro patrimonio, pero somos en nuestra esencia canadiense.
Lisa se casó con un amigo mío holandés (tal vez pueda tomar un poco de crédito para reunirlos). Ella habla con tanta facilidad acerca de "su" herencia holandesa como yo acerca de "mi" cultura china. Lisa, Rosa, y ya no gastar nuestro tiempo en cada uno otros bolsillos como lo hicimos en la universidad, pero una vez al año, los tres de nosotros tratar de sentarse y ponerse al día sobre el dim sum.
Para mí este es el multiculturalismo. No las políticas gubernamentales o iniciativas, pero la fusión y fluyendo y evolucionando nuestras distintas culturas que se comparten y expresan colectivamente la creación de algo nuevo y canadienses.
- Annette en Edmonton
